Existen técnicas que comprimen los músculos con el objetivo de que después se relajen y se deshagan las contracturas. Sin embargo los músculos no necesitan exclusivamente presión e incluso dolor para reaccionar. Es fundamental que se relajen para que recuperen su elasticidad.
Si después de un masaje se tiene la sensación de tener el cuerpo más contraído que al principio es que algo no va bien y probablemente el efecto del masaje no sea tan positivo como debería; efecto que a veces tarda unas 48 horas en manifestarse totalmente.
Por ello, en los masajes que aplico cuando una persona tiene molestias musculares, quiere sentirse con más energía o simplemente desea relajarse, a la presión sobre los músculos le suceden pases relajantes, llamados pases “brisa”, con los que el cuerpo y la mente descansan y recuperan su EQUILIBRIO.
Las técnicas combinadas de masaje energético, metamórfico, quiromasaje, reflexología podal, digitopuntura... etc, junto con la interacción que se produce entre la persona receptora del masaje y el terapeuta, dan como resultado una sensación de BIENESTAR mucho mayor al producido por la aplicación de un masaje convencional.
Al final de todo masaje aplico una técnica de RELAJACIÓN, generalmente en la cabeza, para que el cuerpo descanse completamente y la mente desconecte de su incesante actividad. Cuando la experimentes NO PIENSES, SIÉNTE, ABANDÓNATE, CÁLMATE, RENUÉVATE…
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